El sistema de refugiados en Canadá (explicado de forma sencilla)
Pedir refugio no es lo mismo que inmigrar. Entender esta diferencia ayuda a ver con claridad cómo funciona el sistema y entender las implicaciones.
El Sistema de Refugiados en Canadá
Hoy quiero contarte cómo funciona el sistema de protección de refugiados en Canadá. Es un tema que suele generar muchas preguntas, sobre todo porque a veces se confunde con los procesos de inmigración normales. Pero la verdad es que es un sistema completamente distinto, diseñado para proteger a personas que han tenido que dejarlo todo atrás por razones muy duras.
¿Qué es ser refugiado y qué no?
Primero lo básico: una persona bajo protección del estado no es lo mismo que un inmigrante en busca de una residencia permanente. Un inmigrante (como muchos de nosotros) decide venir a Canadá buscando una vida mejor. Una persona en busca de protección, en cambio, no tiene opción: huye de su país porque su vida corre peligro. Estamos hablando de personas que enfrentan persecución, guerras, tortura, o castigos crueles. No pueden volver a casa, aunque quisieran.
Dos caminos para pedir protección en Canadá
El sistema canadiense tiene dos grandes programas para solicitantes de asilo en Canadá:
Reasentamiento desde fuera de Canadá (lo que llaman el “programa humanitario”).
Asilo solicitado desde dentro del país (cuando alguien llega a Canadá y hace una solicitud de refugio estando ya aquí).
Voy a contarte cómo funciona cada uno.
1. Reasentamiento de personas solicitante de asilo (antes de ingresar a Canadá)
Este programa es para personas que ya han salido de su país y, muchas veces, han pasado años en campos de refugiados. Aquí hay un punto clave: uno no puede simplemente solicitar asilo directamente a Canadá para ser reasentado como persona bajo protección del Estado.
Entonces, ¿cómo llegan?
Los identifica el ACNUR (la agencia de la ONU para los refugiados) o, en algunos casos, grupos de patrocinadores privados en Canadá. Estas personas o instituciones revisan casos y determinan quién necesita ser reasentado urgentemente.
¿Quiénes pueden patrocinar?
Existen distintos tipos de entidades de apoyo:
Grupos con acuerdos con el gobierno (Sponsorship Agreement Holders).
Grupos de 5 personas o comunidades locales que se unen para patrocinar a alguien.
El programa BVOR, que combina patrocinio privado con apoyo del gobierno.
Estas personas no solo ayudan con la llegada, sino que acompañan durante el proceso de adaptación: vivienda, alimentos, ropa, ayuda emocional… lo que se necesite.
¿Y la seguridad?
Antes de que alguien sea aceptado, el gobierno realiza un chequeo completo de seguridad y salud. Esto lo hacen en colaboración con otros países para asegurarse de que no haya riesgos criminales o de salud pública.
2. Solicitud de protección desde Canadá
Este es el camino para quienes ya están en el país (por ejemplo, llegaron con una visa o cruzaron la frontera) y luego piden protección (quieren solicitar asilo) porque su vida está en riesgo si regresan a su país.
Esto incluye casos de:
Persecución por motivos políticos, religiosos, orientación sexual, etc.
Riesgo de tortura o castigos inhumanos.
Pero no todos califican...
Hay personas que no pueden pedir asilo, como por ejemplo quienes:
Ya tuvieron una petición de protección por persecución rechazada anteriormente en Canadá.
Tienen condenas penales graves.
¿Y si te niegan la solicitud de asilo en Canadá?
En algunos casos, un solicitante de amparo puede apelar la decisión a la División de Apelación de Refugiados. Allí, la persona puede presentar nuevas pruebas o argumentar que hubo un error. Pero no todos los casos tienen derecho a apelar, depende de varios factores.
¿Y la Audiencia...?
Muchas veces he escuchado de personas que dicen: "estoy esperando la audiencia?".
La audiencia es una entrevista formal ante un comisionado, donde la persona en proceso de refugio tiene la oportunidad de:
Explicar por qué huyó de su país.
Presentar evidencia que respalde su temor a la persecución o al daño.
Responder preguntas sobre su caso y antecedentes.
En pocas palabras, es la oportunidad clave para contar su historia y demostrar que cumple con los requisitos legales para ser reconocido como refugiado o persona protegida.
Apoyo a las personas en busca de protección al llegar a Canadá
Ya sea que lleguen por reasentamiento o pidiendo asilo desde Canadá, las personas que buscan protección reciben apoyo para establecerse. Esto incluye servicios como:
Alojamiento temporal.
Ayuda para encontrar vivienda permanente.
Asistencia financiera (si no pueden mantenerse).
Información básica sobre cómo vivir en Canadá.
Clases de inglés o francés.
Apoyo emocional y psicológico.
Asistencia con salud, empleo, guarderías y más.
Por ejemplo, existe el Programa de Asistencia para el Reasentamiento (RAP), que ayuda económicamente a quienes vienen bajo protección del gobierno federal (por un máximo de un año o hasta que logren autosuficiencia, lo que ocurra primero).
Los patrocinadores privados también deben cubrir todos estos aspectos por al menos un año, y muchas veces se involucran muchísimo en la vida de quienes patrocinan, formando lazos muy fuertes.
¿Dónde se ubican las personas bajo protección del Estado?
El gobierno no los manda a cualquier lugar al azar. Se toman en cuenta factores como:
El idioma que hablan.
Si tienen familiares o conocidos en alguna ciudad.
La existencia de comunidades de su país de origen.
Necesidades médicas especiales.
Disponibilidad de servicios de integración.
¿Y los niños refugiados?
Los menores que llegan solos (sin un adulto responsable) son especialmente vulnerables. Para ellos existe un protocolo de tutela, donde se les asigna un tutor legal que los protege y representa durante todo el proceso. Este sistema no solo busca garantizar su seguridad física y emocional, sino también ofrecerles estabilidad, acceso a educación, servicios de salud y oportunidades para desarrollarse en un entorno seguro.
Gracias a este enfoque, muchos de estos niños logran reconstruir sus vidas, integrarse plenamente en la sociedad canadiense y, con el tiempo, aportar de manera significativa a sus comunidades como estudiantes, profesionales o líderes.
Apoyo a largo plazo (para todos los recién llegados)
Además de los programas específicos para refugiados, el gobierno tiene servicios de asentamiento abiertos a todos los nuevos inmigrantes: desde clases de idiomas, ayuda para buscar trabajo, conectar con redes comunitarias, hasta cuidado infantil y apoyo emocional.
Este acompañamiento dura hasta que la persona se convierte en ciudadano canadiense. Es decir, la integración no termina al llegar… es un proceso de largo plazo.
En resumen
El sistema de ayuda humanitaria no es perfecto, pero es robusto y humano. Involucra al gobierno, organizaciones internacionales, comunidades locales y ciudadanos comunes que abren sus puertas y corazones.
Como inmigrantes, creo que es importante conocerlo, no solo para entender cómo funciona el país en el que vivimos, sino también para reconocer que todos tenemos derecho a la seguridad y a una segunda oportunidad.
Si conoces a alguien que está atravesando este proceso o tiene dudas, puedes compartirle esta info. Nunca sabes a quién podrías estar ayudando.
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