✈️ Vivir en Canadá como inmigrante: lo que ví en carne propia...
Vivir en Canadá como inmigrante es más que adaptarse: es reconstruirse. Desafíos, cosas buenas, cosas no tan buenas, alegrías, etc. Te cuento 5 aspectos de la vida como inmigrante en Canadá.
Cuando alguien me pregunta cómo es vivir en Canadá siendo inmigrante, mi respuesta suele ser: una mezcla constante de desafío y recompensa. Emigrar no es un acto simple ni romántico como a veces lo pintan. Es una decisión que te cambia la vida —para bien, pero no sin esfuerzo.
💼 Empezar desde cero… de verdad
Algo que no te dicen con tanta claridad es que mudarte a Canadá, sin importar por qué vía lo hagas (trabajo, estudios, residencia directa), casi siempre implica empezar desde cero. No solo en lo profesional, sino también en lo emocional, en lo práctico, en lo cultural.
Yo llegué con ilusión, pero también con una carpeta llena de documentos, presupuestos apretados, y muchas preguntas sin respuesta. Aunque venía con preparación y un plan, al aterrizar sentí de inmediato que ya no tenía el control. Los códigos eran distintos: desde cómo se aplica a un trabajo, hasta cómo se alquila un departamento.
💰 El dinero no lo es todo, pero sí importa
Canadá es un país costoso. Especialmente si llegas como estudiante internacional o sin trabajo asegurado. Yo tuve la bendición que me vine con un trabajo.
Una vez más por la ayuda de Dios.
Apliqué una estrategia que me sirvió muy bien.
Desde sacarme una foto frente a una empresa canadiense, jajaja. Hasta el tema del ahorro.
Ya te contaré. Déjame saber si tienes interés en contarte cómo lo hice. Fue hace años, pero hoy día haría lo mismo. Y funcionaría mejor!
No me gusta hablar solo de dinero, pero ser realista me ha ayudado mucho. No es imposible emigrar sin grandes recursos, pero sí es mucho más cuesta arriba.
Preparación y más preparación es clave!
🧩 Encontrar tu lugar toma tiempo
Tuve suerte… o yo lo llamo la influencia de Dios.
En una visita a un centro de atención a los inmigrantes en Quebec, estábamos haciendo las diligencias para unos papeles. Le pregunté a la señora que nos atendía por “las zonas buenas y bonitas donde vivir”… nos recomendó un sitio y pudimos alquilar un condominio por esa zona.
Pero he escuchado historias de horrores para poder conseguir vivienda.
🗣️ El idioma, más allá del examen
Yo ya hablaba algo de inglés antes de venir. Y aun asi me cuesta. No por lo bruto sino por falta de enfoque… o será por lo bruto?
Yo “me defiendo” muy bien: entender al médico, resolver un problema con tu proveedor de internet, llevar la vida. El rollo se me hace es en escalar dentro del trabajo se hace más complicado.
No digo esto para desanimar a nadie, pero sí para subrayar que aprender inglés o francés antes de emigrar es una de las mejores decisiones que se pueden tomar.
Y estando acá es importante mejorarlo.
🧠 Emigrar también es un proceso emocional
Al principio lo que más me sorprendió no fue el frío, ni el papeleo, ni las entrevistas de trabajo. Tuve varias entrevistas “antes” de venirme. Me entrevistaba en viajes del trabajo cuando me mandaban a cursos.
Era parte de “mi estrategía” para venirme!
Me atacó, al principio, el drama de “pensar” que, por más que uno se integre, la sensación de ser “el nuevo” e inseguro te puede acompañar. Y a veces no se va del todo…
Extrañar es parte del paquete. Comparar también. Pero al mismo tiempo, agradezco cada día haber tomado esta decisión. Porque a pesar de los desafíos, la calidad de vida, la seguridad y la estabilidad que he encontrado aquí no las cambio.
Llega un momento en que debes “dejar ir” y parar el pensar tanto en el pasado y parar de comparar.
¿Y entonces? ¿Vale la pena?
Para mí, sí. Pero no porque todo haya sido fácil. Sino porque ha sido una etapa que me ha obligado a crecer, a adaptarme, a abrirme a nuevas formas de pensar y vivir.
Vivir en Canadá como inmigrante es una experiencia de reconstrucción personal, donde te das cuenta de todo lo que puedes lograr fuera de tu zona de confort. Empiezas a valorar cosas que antes dabas por sentado y a desprenderte de otras que ya no te son útiles.
Mi consejo, si estás pensando en venir, es este: prepárate bien.
Aprende el idioma lo mejor que puedas, investiga a fondo, haz un plan financiero realista… Ahorra!
Pero también trabaja en tu fortaleza emocional. Porque eso es lo que te va a sostener cuando las cosas no salgan como esperabas.
Canadá no es perfecto, pero puede ser el lugar donde construyas una vida nueva —si llegas con los ojos bien abiertos.
Ah, y esto debí haber colocado de primerito… muchas veces, ponemos el caballo después de la carreta.
Buscate el mejor aliado!
Estoy convencido que mi mejor aliado para mi éxito en Canadá, para mi bienestar y el de mi familia, NO es mi trabajo, no es mi profesión, no son mis títulos…
Es Dios.